Irregularidades en la vida laboral de la generación del baby boom 2026

En los últimos meses se está detectando una situación preocupante que afecta especialmente a los trabajadores/as pertenecientes a la generación del “baby boom” que se encuentran próximos a la jubilación, y que nadie se atreve a exponer.El asunto es el siguiente:

Muchos de ellos, al solicitar su informe de vida laboral o iniciar los trámites de jubilación, están descubriendo que en determinados periodos de su historial de cotización aparece la anotación “no registrada” o que directamente faltan bases de cotización correspondientes a años trabajados.

Esta situación tiene consecuencias muy graves, ya que:

-Reduce la base reguladora.

-Disminuye considerablemente la cuantía de la pensión.

-Puede afectar incluso al cumplimiento de los años mínimos exigidos para acceder al 100% de la prestación.

-El principal problema surge cuando esas cotizaciones corresponden a empresas que ya no existen, han cerrado o desaparecieron hace décadas. En estos casos, la Seguridad Social está solicitando a los futuros pensionistas documentación acreditativa como nóminas, contratos o los antiguos TC2 (boletines de cotización), documentos que en muchos casos, tras más de 30 o 40 años, ya no conservan.

-Esto genera una situación de indefensión para los trabajadores/as, que cotizaron en su momento pero ahora deben demostrar algo que debería constar en los registros oficiales, y corresponde a la Administracion, segun Real Decreto Legislativo 8/2015 (LGSS)

-Artículo 18 → Establece la obligación de cotizar.

-Artículo 20 → Atribuye a la Tesorería General de la Seguridad Social (TGSS) la gestión y control de la cotización

Por ello, se considera necesario lo siguiente:

-Informar a todos los trabajadores/as mayores de 50 años de la importancia de revisar su vida laboral cuanto antes.

-Solicitar a la Seguridad Social mayor flexibilidad en la acreditación de periodos antiguos.

-Establecer mecanismos de regularización más ágiles cuando las empresas hayan desaparecido.

-Impulsar medidas que eviten que los errores administrativos recaigan sobre el trabajador.

-Y sin olvidar que la jubilación no puede convertirse en un proceso de incertidumbre ni en una carrera de obstáculos administrativos. Se trata de derechos consolidados tras décadas de trabajo y cotización.

-Recordando que es fundamental abordar esta problemática con urgencia y dar soluciones reales a quienes están a punto de culminar su vida laboral.

-No es aceptable que, además de tener que acreditar cotizaciones de hace décadas, los trabajadores/as se enfrenten a una Administración desbordada que retrasa soluciones y mantiene en incertidumbre su derecho a una pensión justa.

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